No sé si me dará una entrada en el blog para comentar todo lo que me sugiere esta película. De Kar Wai Wong, por el que tengo auténtica veneración. No sé cual fue la primera película que vi suya, pero si sé que fue hace casi 20 años. Supongo que In the mood for love, y después quise ver más películas suyas, cosa que me suele ocurrir. Ayer volví a ver Chungking, por unos reels de instagram que me la recordaron, y me sigue pareciendo genial. Y me pasa una cosa con el cine, que en ocaciones me recuerdan a otra película. Y no quiero decir a películas anteriores, sino a posteriores.
Que me recuerde a Blueberry nights es normal, porque es del mismo director. Y los puestos de comida rápida, y el uso metafórico de las llaves, y la necesidad de una huida, y una vuelta. Pero también Faye Wong me recordó a Amelie, o más bien al revés. Y a Hierro 3, la obra maestra de Kim-ki-duk.
Chungking tiene dos historias encadenadas por dos escenas, al menos que yo haya detectado. Cuando el policía de la primera parte se cruza con Faye Wong en una persecución y cuando Brigitte se cruza con Faye Wong, de nuevo, saliendo ésta de comprar el Garfield gigante. Te plantea preguntas sobre las fechas de caducidad, que todo lo tiene. Te muestra a una persona obsesionada por la potencial llamada de una ex, pero no mirando el móvil, sino llamando a la centralita del busca (¿quién se acuerda ya de aquel aparato?). Te revuelve un poco, pero lo justo para que pienses, y es una revoltura que te deja bien, que te alivia.
Tengo una amiga que fantaseaba con que era la novia de Lenny Krawitz. Empezaré a fantasear que salgo con Faye Wong. Con permiso virtual de Soledad Villamil.
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