No sé en cuál de las películas de Woody Allen, uno de sus alter ego decía que la mejor frase que te podían decir es "es benigno". Ahora, después de una conversación telefónica, muy corta, con el electricista que tenía de confianza, me dijo la que yo creo que, a día de hoy, es la peor que te pueden decir: "jubileme".
ye lo que hay, Manolín
Cuida tu jardín y volverán las mariposas
viernes, 17 de abril de 2026
Nun fizo una coma
Nel camín de Colunga a Laviana nun fizo una coma.
¿Quién no tiene un amigo, amiga o amigue que no calla ni debajo del agua? De esos que, sin carrerillla o con ella, empiezan a hablar y nadie los para. Generalmente son esos amigos a los que llamas por teléfono para contarles algo, y, sin darte opción, te sueltan un rollo de algún tema que les ha sucedido, puede que por más de media hora y después te dicen, "te tengo que dejar porque tengo que salir al banco con mi madre". Te cuelgan el teléfono y después tu te quedas pensando, "pero si el que había llamado había sido yo".
miércoles, 15 de abril de 2026
El señor es mi pastor, ¿nada me falta?
Cualquiera que me conozca sabe de mi devoción, desde hace muchísimos años, por Jorge Drexler. Peregriné a Cabo Polonio, donde escribió el disco "12 segundos de oscuridad" y llegué a viajar a Bogotá en 2018 a verle actuar. Ese viaje fue una disculpa tras otra. Ir a ver a Oscar y Lulú, el barrio donde vivió Oscar al llegar, la asociación Pintando Caminos, la Cartagena de Indias colonial de García Márquez, y otras de las que ya no me acuerdo porque eran inventadas. Pero sucedió una cosa con la que no contaba, y que por si solo hubiera merecido la pena el viaje: conocí a Eduardo Escobar, el padre de Lulú. Un hombre que por su simpatía y su alegría te desbordaba. Era gracioso y optimista, mucho, sobre todo para estar camino de los 80 años, y todo con él parecía un juego.
He mirado ahora las entradas de ese viaje e injustamente no escribí nada sobre él. Hace un par de días Oscar me envió un mensaje que dentro de la ternura escondía una noticia terrorífica, la peor. La vida de Eduardo estaba apagándose. No puedo más que estar contento por haberle conocido y triste por su falta.
Descansa, amigo, que el camino es largo y el cansancio acumulado importante.