ye lo que hay, Manolín
Cuida tu jardín y volverán las mariposas
viernes, 15 de mayo de 2026
Luis
jueves, 14 de mayo de 2026
Dance me to the end of love
Dance me to the children who are asking to be born
Dance me through the curtains that our kisses have outworn
Raise a tent of shelter now, though every thread is torn
Dance me to the end of love
miércoles, 13 de mayo de 2026
Fiesta de la Séptima Generación (y V)
Un teléfono móvil está sonando.
- ¿Qué tal? ¿Cómo estás?
E: - Pues muy bien, supercontenta de como salieron las cosas ayer.
- Te lo he dicho varias veces, pero si la fiesta fue un éxito fue gracias a ti. Todo el mundo me felicitó, y no hice más que indicarles que fueran a decírtelo a ti, que habías sido la artífice de la organización.
E: - Vas a conseguir que me ponga colorada. La idea fue tuya, los invitados los seleccionaste tu, tu elegiste el Club de Regatas...
- Si, todo eso era lo fácil, tu lo hiciste posible sin ningún fallo.
E: - Bueno, y ahora, ¿vas a contarme el gran secreto?
- ¿A cuál te refieres?
E: - No te hagas el tonto. ¿Quénes eran los invitados?
- Te juro que no los había visto en mi vida.
E: - Eso no significa que no supieras quienes son.
- En efecto.
martes, 12 de mayo de 2026
La seguridad del asincronismo
Desde hace mucho tiempo no es necesario decir las cosas a la cara. Podemos escondernos detrás de la seguridad de que un mensaje enviado será leído y contestado en algún momento. Eso si la persona a quien se lo envías tiene la educación y el respeto de hacer ambas cosas: leerlo y contestarlo. Insisto.
Frente a la cobardía de la seguridad y de avisar (referencia cultureta a Nombres impropios, de Sabina) reivindico la entrada directa, a porta gayola, a pecho descubierto, y que sea lo que sea (esta, de Drexler).
No se puede afirmar
Que me engañaba cuando me mentía
Se llamaba Osadía
Y desde el primer día
Tuvo la cobardía de avisar
Nombres impropios, Joaquín Sabina
Ya estoy en la mitad de esta carretera
Tantas encrucijadas quedan detrás
Ya está en el aire girando mi moneda
Y que sea lo que
Sea
Sea, Jorge Drexler