jueves, 23 de abril de 2026

Unes vigues de castañu vieyu (I)

Hace ya un tiempo, decidí arreglar un hórreo que teníamos, de la familia, en una finca junto a una casa abandonada y medio derruída. No sé porque me vino esa idea. Bueno, realmente, la primera duda fue si recuperar el hórreo restaurándolo o si hacer uno nuevo, pero ponerlo en donde tenemos una casa familiar cerca de Gijón, pero ya en el concejo de Villaviciosa. La legislación no te permite sacar un hórreo de donde se encuentra, para repararlo, y después devolverlo al mismo sitio si la casa a la que va a acompañar en la quintana no está habitada. Quise que fuera el hórreo antiguo porque aunque era trasladarlo, tan sólo cinco kilómetros, y aunque era pasarlo de donde era mi abuela paterna a de donde era mi abuelo paterno. En cierto modo, pensé, era como reunirlos de nuevo.

El proceso de conseguir los permisos fue arduo y largo, ante el ayuntamiento de Villaviciosa. No recuerdo ahora con certeza cuando lo inicié, pero tardó unos quince meses en estar en mi mano. Quince meses para desplazar un hórreo dentro del municipio y de la misma parroquia, de una finca de la familia a otra finca de la familia. Aunque es cierto que no estaba en mal estado de conservación, en esos quince meses el hórreo podría haberse caído o deteriorado, y entonces, obvio, la recuperación ya no hubiera tenido sentido.

Cuando pedí los presupuestos para repararlo, siendo todos muy parecidos en el importe, me quedé con el que me daba un plazo de comienzo lo más próximo posible. Los que me hicieron el desmontaje, restauración en taller y montaje en emplazamiento definitivo eran conocidos. Habían reparado una trabe del hórreo de unos amigos, yo había visto la operaxión y me pareció una solución buena e ingeniosa, por lo que tenía completa confianza en ellos.

El hórreo, para quien no lo sepa, es una construcción típica asturiana utilizada históricamente para almacenar el grano u otras cosechas. Está bien ventilado y aislado del suelo por las patas o pegoyos, que tienen encima de ellos una piedra plana llamada muela que impide que los ratones puedan subir. Así, se puede guardar en los hórreos cualquier cosa que se quiera conservar seca y dura más tiempo fresca que en otro lugar.

Lo que no había pensado nunca es en la metáfora que constituye un hórreo: tiene una puesta a tierra que son los pegoyos, pero, al mismo tiempo, vive aislado de ella.

CONTINUARÁ

No hay comentarios:

free hit counters