miércoles, 11 de marzo de 2026
El valor de las palabras
Una vez leí que las cosas comienzan a existir cuando se les pone nombre. Antes, supongo, están en una especie de limbo semántico, como en una sala de espera de hospital, aguardando con impaciencia que alguien les cite por megafonía. ¿Ocurre lo mismo al revés? Cuando algo o alguien deja de nombrarse, puede ser que por olvido, ¿deja de existir, al menos para el olvidante? Porque es cierto que hay palabras que desaparecen, como el nombre de un oficio antiguo, el apodo por el que te llamaba tu padre o una pareja que ya no es, o una fábrica que cerró hace tiempo y que ya nadie recuerda. ¿Cuando muere un vínculo muere la palabra? ¿Cuando el oficio ya no existe, cuando tu padre fallece o cuando tu pareja se ha convertido en ex? ¿O el mero hecho de recordar una palabra, aunque ya no se pronuncie, aunque quien la pronunciaba ya no está, mantiene vivo a lo no nombrado?
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