Querido Taculachu:
El hijoputa se descubre por sus 9 señales, da lo mismo que sea en la Galicia rural y profunda que en la Varsovia urbana y también profunda. Donde quiera que se esconda, siempre podrás identificarle por el pelo ralo, la frente buida, las manos blandas, el pijo flácido y doméstico y las otras, en Varsovia también se encuentra a Fabián Minguela.
Pero, escucha atentamente, ¿no lo oyes? Está sonando una polonesa.
lunes, 30 de marzo de 2009
martes, 17 de marzo de 2009
La señora que me wyprasowania la ubrania books on monday
Las clases de polaco empiezan a dar fruto. Ya consigo estar ya a sólo diez peldaños de mantener la misma conversación que un niño de 6 meses. Un avance. Un idioma con muchas consonantes, en el que se leen todas las letras. Lo que más me ha sorprendido es que "con" se escribe "z", y se pronuncia. O que "en" es "w" y también se pronuncia, como una v o una f de las nuestras. Vaya güivors. Hay combinaciones de consonantes que hacen daño a los ojos y te producen un dolor de cabeza horrible sólo de verlas. Aún así, se va aprendiendo.
Hoy wtorek (martes) ha venido la señora de la limpieza, creo que ucraniana, idioma asemejado al polaco, y le he dejado una nota para que me planchara la ropa. Libra los lunes.
Hoy wtorek (martes) ha venido la señora de la limpieza, creo que ucraniana, idioma asemejado al polaco, y le he dejado una nota para que me planchara la ropa. Libra los lunes.
domingo, 15 de marzo de 2009
Unas fotos del parque Lazienski
Antiguo Jardín Botánico
Estatua de Henryk Sienkiewicz, Nobel de Literatura
Estatua de Chopin bajo un sauce, buscando inspiración en la naturaleza
sábado, 14 de marzo de 2009
Un gran descubrimiento
Hace tiempo que lo tengo claro: Fernando Gallinas, un gran tipo. Gracias a él y a su familia por echarme una mano en la llegada a Varsovia.
Seguidor infatigable de Osasuna, el domingo pasado me invitó incautamente a ver el partido contra el Sporting, aunque le advertí que no lo hiciera, porque íbamos a ganarles. No me hizo caso, el Sporting le llevó los puntos y yo le bebí las cervezas.
Seguidor infatigable de Osasuna, el domingo pasado me invitó incautamente a ver el partido contra el Sporting, aunque le advertí que no lo hiciera, porque íbamos a ganarles. No me hizo caso, el Sporting le llevó los puntos y yo le bebí las cervezas.
IKEA y Media Market
Es una cosa curiosa. En Polonia, lo he contrastado con los españoles que conozco aquí, los edredones son de la medida exacta de la cama, y encima colocan una manta. El o la que duerma con una pareja de esas que tira del edredón cuando se gira, aquí lo pasa mal.
Debut necesario, por tanto, en IKEA, para comprar bajera - autoplanchable -, edredón, funda nórdica, cafetera y algún complemento típico. Posterior visita a Media Market para mercar una tostadora, aunque a los precios que están las cosas ahora en Polonia te dan ganas de llevarte de todo. Al cambio actual de 4,6 zlotys, la moneda local, el euro, una cerveza de medio litro en bar a 9 zlotys equivale a pagar menos de 2 euros.
Iré poniendo más referencias de precios.
Debut necesario, por tanto, en IKEA, para comprar bajera - autoplanchable -, edredón, funda nórdica, cafetera y algún complemento típico. Posterior visita a Media Market para mercar una tostadora, aunque a los precios que están las cosas ahora en Polonia te dan ganas de llevarte de todo. Al cambio actual de 4,6 zlotys, la moneda local, el euro, una cerveza de medio litro en bar a 9 zlotys equivale a pagar menos de 2 euros.
Iré poniendo más referencias de precios.
jueves, 12 de marzo de 2009
miércoles, 11 de marzo de 2009
Losas blandas
En la película "Recuerda", de Hitchcock, una escena fue diseñada conjuntamente por él y por Dali, esa en la que, tras inducirle al sueño, Gregory Peck se mueve entre relojes blandos uniendo neuronas. En el Museo de Arte Moderno de Nueva York se exhibe "La persistencia de la memoria".
Sueño en Varsovia con losas blandas.
Sueño en Varsovia con losas blandas.
lunes, 9 de marzo de 2009
De la universidad al polaco
He recibido ya mis tres primeras lecciones, pero a mi maltrecha y cuadriculada mente le cuesta aprender el polaco. Maltrecha por los años, uno se hace mayor, mejor diría anciana, y cuadriculada por obra y gracia del espíritu santo encarnado en la escuela de ingenieros industriales de Gijón. ¿Qué nos han enseñado? ¿Que un espacio euclídeo cumple no me acuerdo que leyes? ¿O que la derivada de una función es la tangente a dicha función en cada punto? Coincidiremos todos en que son cosas muy útiles, si señor.
Conste que el hecho de la coletilla "de Gijón" no tiene nada en contra de la misma, pero es la que me tocó vivir y sufrir. El fin de semana último antes de venir a Varsovia me encontré en hipercor, mejor dicho vi en hipercor, encontrar tiene, para mí, una connotación positiva, a un especifmen que fue profesor mío en una asignatura de electrónica. Ya infame hace años, cuando era más joven, ahora va disfrazado de ex-aironmaiden, más acabado que la falange, que diría mi comunistoide y gran amigo Luis Villa. No es su aspecto exterior el que me preocupa, pero en Asturias decimos que "viendo al perru, ves la chabola". Sobran explicaciones. Resumiendo, tenía que buscar culpables fuera para esta ineptitud mía con el polaco, y aprovecho para darle cera a este tipo.
El polaco no se domina porque ni es bajito ni se deja. Es un idioma difícil, con el que no puedo seguir reglas mnemotécnicas, sin raices que asociar a nada conocido, y sólo oyendo contadas palabras tienes que agradecer al Imperio Romano haber llegado tan lejos y haber sembrado su cultura. Que paradoja. Poco a poco, voy aprendiendo palabras como si fuera 2 años: me cuentan como se dice una palabra, repito e intento recordar: coche se dice samochód (leido samójud), ventana es okno (como suena) y así una hora seguida.
Mi profe de polaco se llama Marta. Me ha dado ya mis tres primeras lecciones, pero a mi cabeza, vieja y cuadriculada, le cuesta aprenderlo.
Conste que el hecho de la coletilla "de Gijón" no tiene nada en contra de la misma, pero es la que me tocó vivir y sufrir. El fin de semana último antes de venir a Varsovia me encontré en hipercor, mejor dicho vi en hipercor, encontrar tiene, para mí, una connotación positiva, a un especifmen que fue profesor mío en una asignatura de electrónica. Ya infame hace años, cuando era más joven, ahora va disfrazado de ex-aironmaiden, más acabado que la falange, que diría mi comunistoide y gran amigo Luis Villa. No es su aspecto exterior el que me preocupa, pero en Asturias decimos que "viendo al perru, ves la chabola". Sobran explicaciones. Resumiendo, tenía que buscar culpables fuera para esta ineptitud mía con el polaco, y aprovecho para darle cera a este tipo.
El polaco no se domina porque ni es bajito ni se deja. Es un idioma difícil, con el que no puedo seguir reglas mnemotécnicas, sin raices que asociar a nada conocido, y sólo oyendo contadas palabras tienes que agradecer al Imperio Romano haber llegado tan lejos y haber sembrado su cultura. Que paradoja. Poco a poco, voy aprendiendo palabras como si fuera 2 años: me cuentan como se dice una palabra, repito e intento recordar: coche se dice samochód (leido samójud), ventana es okno (como suena) y así una hora seguida.
Mi profe de polaco se llama Marta. Me ha dado ya mis tres primeras lecciones, pero a mi cabeza, vieja y cuadriculada, le cuesta aprenderlo.
Dos aclaraciones
Una. No os creais que es cierto todo lo que escribo.
Dos. Este blog tiene habilitada la opción de moderar los comentarios. Eso no quiere decir censura, sino evitar que lo bombardeen, por ejemplo, con publicidad sobre viagra. Todo lo contrario, os invito a que participeis en él, aunque tarde unos minutos u horas en verse vuestro comentario. ¿Vale?
Dos. Este blog tiene habilitada la opción de moderar los comentarios. Eso no quiere decir censura, sino evitar que lo bombardeen, por ejemplo, con publicidad sobre viagra. Todo lo contrario, os invito a que participeis en él, aunque tarde unos minutos u horas en verse vuestro comentario. ¿Vale?
domingo, 8 de marzo de 2009
Primera visita a Cracovia
Ayer agarré a Fran Marín (en adelante Fran o Franek) y nos fuimos a Cracovia. Madrugón inconsciente de sábado y a las 8 de la mañana tomabamos el tren que nos llevaría, tras casi 3 horas de cómodo viaje, desde Warsawa Centralna hacia Krakow Glówny.
Posiblemente no eligiéramos el mejor finde, pero era el primero y había que empezar a moverse, el hecho es que hacía un frío helador, no tanto en Varsovia como en Cracovia, y, sobre todo, por el camino, por veces la nevada que caía, épica. Mano que se sacaba del bolso o del guante para hacer una foto, mano que corría riesgo de congelación. Pese al frío, la ciudad estaba animada.
Cracovia merece una visita de dos o tres días mínimo, si se dispone de ellos, pues a la ciudad, de la que dicen es de las más bonitas de Europa, se le unen los atractivos externos de las minas de sal (según la oficina de turismo, excursión de ida-visita-vuelta de 4 horas, sin confirmar) y a Auschwitz (idem 7 horas). Para el próximo viaje.
Cracovia desde la catedral en Wawel
Posiblemente no eligiéramos el mejor finde, pero era el primero y había que empezar a moverse, el hecho es que hacía un frío helador, no tanto en Varsovia como en Cracovia, y, sobre todo, por el camino, por veces la nevada que caía, épica. Mano que se sacaba del bolso o del guante para hacer una foto, mano que corría riesgo de congelación. Pese al frío, la ciudad estaba animada.
Mercado de los paños
Tranvía típico
Cracovia merece una visita de dos o tres días mínimo, si se dispone de ellos, pues a la ciudad, de la que dicen es de las más bonitas de Europa, se le unen los atractivos externos de las minas de sal (según la oficina de turismo, excursión de ida-visita-vuelta de 4 horas, sin confirmar) y a Auschwitz (idem 7 horas). Para el próximo viaje.
Franek emocionado por la belleza de Cracovia
viernes, 6 de marzo de 2009
Amebas, paramecios y Wall*E
Conocía a un tipo que tenía las corbatas más feas del mundo. No sé como se las arreglaba, pero cuando aparecía por la oficina en la que coincidíamos, siempre me sorprendía, pues yo suponía imposible tanto que llegara con una que corbata que me gustara como que se superase día tras día con una cada vez más horrorosa. Recuerdo que eran corbatas de amebas y paramecios, y de colores de esos que nunca sabría nombrar a ciencia cierta.
Las amebas y los paramecios, cuando crecen, desean fervientemente ser guardas de seguridad en los arcos de detección de metales del aeropuerto de Varsovia, y doy fe que casi todos consiguen ver cumplido su sueño. A las amebas y los paramecios les gusta vestirse con un traje caqui de camuflaje, y cuando llevan encima una pistola, se te disipan las dudas de si su única célula corresponde al cerebro. No he visto tip@s tan inoperativos, imbéciles y desesperantes como las amebas y los paramecios del Frederic Chopin.
Si sembraran de guardas de seguridad del aeropuerto de Varsovia toda la faz de Marte, el Wall*E que tiene la NASA allí expatriado no sería capaz de detectar vida inteligente.
Las amebas y los paramecios, cuando crecen, desean fervientemente ser guardas de seguridad en los arcos de detección de metales del aeropuerto de Varsovia, y doy fe que casi todos consiguen ver cumplido su sueño. A las amebas y los paramecios les gusta vestirse con un traje caqui de camuflaje, y cuando llevan encima una pistola, se te disipan las dudas de si su única célula corresponde al cerebro. No he visto tip@s tan inoperativos, imbéciles y desesperantes como las amebas y los paramecios del Frederic Chopin.
Si sembraran de guardas de seguridad del aeropuerto de Varsovia toda la faz de Marte, el Wall*E que tiene la NASA allí expatriado no sería capaz de detectar vida inteligente.
jueves, 5 de marzo de 2009
Czerniakowska 209
En Polonia, en invierno, anochece muy temprano.
Estoy instalado en la calle Czerniakowska desde el lunes pasado, en un moderno edificio de 6 plantas, en medio de lo que se podría llamar un parque, ya que todavía, sobre todo de noche, con niebla espesa y pelados de hojas, los árboles parecen fantasmas como los del bosque de Cenicienta más que otra cosa.
Cuando llego a casa y enciendo la luz de la entrada, el salón se me aparece como cuando la vi por primera vez en el informe de la agencia, una fotografía, sólo dos dimensiones. Aún no lo he conquistado. Sólo hoy me he adentrado en él a poner a música y será el comienzo de la colonización. De momento, como si tuviese los movimientos limitados a conocer habitación por día, doy pasos cortos, pero los creo seguros. Ayer, en una incursión rápida bajo el fuego enemigo, me llegué hasta la habitación número 2, para comprobar que hay una cama de 1,35, y puedo asegurar que no me he fijado si la bajera está planchada o no.
La decoración es correcta y neutral y tengo que convertirla en acogedora y mía.
No hace mucho frío y Varsovia ya no está nevada. Grado a grado se le ha derretido el romanticismo.
Estoy instalado en la calle Czerniakowska desde el lunes pasado, en un moderno edificio de 6 plantas, en medio de lo que se podría llamar un parque, ya que todavía, sobre todo de noche, con niebla espesa y pelados de hojas, los árboles parecen fantasmas como los del bosque de Cenicienta más que otra cosa.
Cuando llego a casa y enciendo la luz de la entrada, el salón se me aparece como cuando la vi por primera vez en el informe de la agencia, una fotografía, sólo dos dimensiones. Aún no lo he conquistado. Sólo hoy me he adentrado en él a poner a música y será el comienzo de la colonización. De momento, como si tuviese los movimientos limitados a conocer habitación por día, doy pasos cortos, pero los creo seguros. Ayer, en una incursión rápida bajo el fuego enemigo, me llegué hasta la habitación número 2, para comprobar que hay una cama de 1,35, y puedo asegurar que no me he fijado si la bajera está planchada o no.
La decoración es correcta y neutral y tengo que convertirla en acogedora y mía.
No hace mucho frío y Varsovia ya no está nevada. Grado a grado se le ha derretido el romanticismo.
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